Laberinto de Sueños

“Rogué, en efecto, y he aquí lo que me fue mostrado: una escalera de oro, de gran altura, subía hasta el cielo, escalera estrecha que se podía subir sólo uno a uno; a cada lado de ella había todo género de objetos de acero: espadas, lanzas, garfios, cuchillos...Bajo la escalera estaba un gran dragón dispuesto a acometer a quienes quisieran subir...” Diario de santa Perpetua, documento del año 203